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Se libra de pagar una deuda de 3.000 euros al banco porque la letra del contrato era muy pequeña

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Una usuaria sevillana se ha librado de pagar una deuda al banco gracias a la letra pequeña de su contrato. Y es que la justicia ha sentenciado que ésta era de un tamaño demasiado reducido.

La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece en el artículo 80 que los requisitos de las cláusulas de los contratos deben ser accesibles y legibles, y deben tener un tamaño mínimo de 1,5 milímetros.

Y este es el argumento que ha utilizado un juzgado de primera instancia de Sevilla, que ha anulado la deuda de 2.989 euros que reclamaba un banco a una clienta en concepto de créditos no devueltos, y que había ascendido a 6.000 euros por el retraso en el pago.

En su caso, la letra en la que aparecían las condiciones de financiación de la tajeta de crédito tenía un tamaño tres veces inferior a lo que estipula la ley (era de 0,5 milímetros), de ahí que la justicia haya dado la razón a la usuaria al considerar que las condiciones eran abusvivas por falta de claridad. 

Este juzgado de la ciudad hispalense no es el primero que invalida un contrato por incluir una letra ilegilble, sino que a finales del año pasado la Audiencia Provincial de Castellón ya anuló una cláusula suimilar porque la letra solo podía leerse con una lupa.

El propio Banco de España ya publicó en 2012 una circular en la que estipulaba que el tamaño de los caracteres en todo contrato financiero debía ser de al menos 1,5 milímetros. 

“Los documentos contractuales se redactarán de forma clara y comprensible para el cliente. En particular, el tamaño de la letra minúscula no podrá tener una altura inferior a 1,5 milímetros. El contrato deberá reflejar fielmente todas las estipulaciones necesarias para una correcta regulación de la relación entre el cliente y la entidad, evitará el uso de tecnicismos y, cuando ello no sea posible, explicará adecuadamente el significado de los mismos. En el contrato no se incluirá ningún concepto que resulte innecesario o irrelevante para su correcta aplicación e interpretación”, explica el regulador financiero en dicha circular. 

Fuente: idealista.com